-IX-
Prefiero los amores
que embisten intempestivos.
Los que no parecen cuerdos
y nos toman desprevenidos.

Esos que arrebolados brillan
Y se renuevan cual torrente,
y no las historias normales
que tanto conoce la gente,

Porque lo normal se oxida y se acaba;
y lo que acaba muere, se olvida; se vuelve nada.

-Emanuel Fernández

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