Prefiero,
aunque no sea fácil,
la gente inestable
y de corazón volátil.
 
Esos que alimentan sueños
y avivan tus fuegos.
 
Hogueras en potencia
en un mundo frío.
Que no preguntan,
que arden contigo.
 
Porque a veces solo queremos arder
Hasta que el dolor se consuma.
Hasta que nada pueda doler
Y se disipe la bruma.
 
Porque a veces con un hombro
las demás cosas estorban.
Porque con que estés aquí
todas las preguntas sobran.
 

-Emanuel Fernandez

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